A lo largo del desarrollo de los distintos proyectos, se realizó un exhaustivo control del mantenimiento en cada una de la jaulas, con el objetivo de caracterizar los costes y esfuerzos asociados al manejo de cada una de estas instalaciones en mar abierto.
Los componentes de la plantilla encargada de estos trabajos fueron 6 operarios con la siguiente capacitación; 1 técnico responsable- buceador, 3 buceadores, 1 patrón-buceador, 1 patrón. Esta es la composición mínima de recursos humanos, necesaria para llevar a cabo las tareas de seguimiento y control de las instalaciones y del cultivo en un proyecto de estas características, sin incurrir en horas extraordinarias; y teniendo en cuenta que se deben cubrir fines de semana y festivos.
Igualmente, como toda estructura expuesta a la acción del mar, es indispensable el continuo seguimiento del estado de los elementos de la instalación (en especial cadenas, pasadores, grilletes, estachas y anillas) mediante revisiones semanales realizadas por buzos de la propia granja, cambiando los elementos deteriorados.