Previamente a la elección de los modelos se realizaron visitas y consultas a empresas del sector con el objetivo de plasmar las inquietudes de los productores en las estructuras seleccionadas. Se buscaron modelos que estuvieran suficientemente probados a escala internacioan con resultados satisfactorios, y que además tuvieran cierto grado de adaptación a las condiciones expuestas. Atendiendo a estos criterios se seleccionaron tres modelos de jaulas:
- Modelo Hércules de Corelsa (6000m3)
- Modelo TLC de Refa (1800m3)
- Modelo Sea Station de Ocean Spar (3000m3)
Para la descripción de las estructuras se han diferenciado tres partes en cada una de las jaulas para así tener más capacidad comparativa: Red, Estructura flotante-sustentante del volumen y Sistema de anclaje.
1. Jaula Corelsa modelo Hércules (6000m3)
El modelo Hércules, surgió como desarrollo del modelo tradicional de jaula flotante de gravedad, tratando de aumentar en tamaño y mejorar los componentes de las jaulas ya existentes en el mercado.
Tipo de estructura
Este tipo de estructura se clasifica comúnmente como jaula de gravedad, ya que su mecanismo de funcionamiento se basa fundamentalmente en el equilibrio entre este tipo de fuerzas y las de flotación.
Estructura básica
Este artefacto se compone básicamente de una estructura flotante de polietileno de 25 m de diámetro de la que pende una red en la que quedan incluidos los peces. La estructura flotante se fija al fondo mediante un conjunto de cables, estacas, cadenas, y finalmente anclas. Posee 8 puntos de anclaje, 4 de ellos reforzados con muertos de 5 toneladas.
Consideraciones para su elección
- La gran difusión de este tipo de jaula en el sector en la zona mediterránea, por lo que se pretendía probar el grado de adecuación de esta estructura a las condiciones climatológicas del litoral sur atlántico.
- Su bajo coste por metro cúbico.
- Su facilidad de despesque y manejo, lo que la hacen complementaria en algunas instalaciones que poseen otros modelos de jaulas.
Las tres partes se diferencian claramente: red, estructura flotante de polietileno que mantiene el volumen de la red y el sistema de anclaje.

Red
Viene dispuesta en paños rectangulares cosidos unos a otros y a los cabos de refuerzo que recorren toda la estructura. Los cabos de refuerzo, de 16 y 18 mm de diámetro, se disponen trasversal y verticalmente y a su vez sirven de sujeción a los puntos de amarre con las estructuras de polietileno. La red se une a la estructura en superficie y al anillo anticorriente mediante cabos. La forma final que posee el conjunto es la de un cilindro abierto en superficie, y cerrado en su base por una ligera forma cónica que ayuda a la recolección de las bajas. Además la red posee un cabo de plomo (1 kg/m) situado en la base del cilindro que tiene la función de dar peso a la red de forma que esta se mantenga vertical. Para un ciclo de cultivo y los pertinentes cambios de red, la empresa Corelsa suministró tres tipos de redes de nylon cuyas características fueron las siguientes:
1. Red de 10 mm de luz de malla cuadrada, 7 metros de calado y ref. B210/60. Esta red se utiliza en la primera etapa del cultivo, cuando los peces presentan un pequeño tamaño.
2. Red de 24 mm. de luz de malla, 10 metros de calado, ref. B210/60. Esta es la segunda red colocada. Para instalar esta red fue necesario aumentar la profundidad del anillo anticorriente de 8 a 11 metros. Hay que tener en cuenta que la red debe quedar por encima del anillo para evitar rozamientos.
3. Red de 35 mm de luz de malla, 10 metros de calado (ref. B210/72). Esta es la red con la que se finaliza el cultivo.
Estructura flotante-sustentante
Esta estructura abarca todos los componentes de la instalación que, en última instancia, ayudan a mantener el volumen de la red; la estructura principal flotante de superficie, el dispositivo anticorriente y el artilugio para elevar la red antipájaros.
La estructura circular de superficie está compuesta por dos anillos (tubos de polietileno de alta densidad) uno interno y otro externo, concéntricos de 25 metros de diámetro interior, con un perímetro de 80 metros. Esta estructura posee una corona superior, también de 25 metros de diámetro, que está compuesta de polietileno de 110 mm de diámetro y que hace las funciones de barandilla a 110 cm por encima de la superficie, y se une a los anillos principales mediante 40 soportes de polietileno rotomoldeado. El conjunto se completa con 12 piezas que sirven de punto de amarre de la estructura y que debido a su forma se denominan “H”. El conjunto de toda esta estructura tiene un peso de 5 toneladas, mientras que la flotabilidad de la estructura es de 10,2 toneladas; los que nos dan un remanente de 4,8 toneladas de flotabilidad en condiciones óptimas.
El dispositivo anticorriente esta constituido por un anillo de polietileno de 200 mm de diámetro de 80 metros de perímetro. En el interior del tubo se ubica una cadena cuyo peso total es de 900 kg. Este anillo se coloca colgando de la estructura flotante principal mediante cabos, cuya profundidad será variable dependiendo del calado de la red, y tiene la función de mantener constante el volumen de ésta en profundidad.
El sistema para elevar la red antipájaros está formado por dos pirámides unidas entre sí por tubos de 90 mm. La pirámide superior está hecha con tubo de 110 mm; y la inferior con tubo de 180 mm . Este artilugio se coloca en el centro de la estructura superficial mediante cabos, y tiene la función de mantener la red antipájaros alejada de la superficie del agua.
Sistema de anclaje
El sistema de anclaje está compuesto por el entramado superficial y las líneas de anclaje. El primero está formado por 4 boyas de polietileno rotomoldeado de 1000 litros rellenas de poliuretano y de ellas cuelga una cadena de 3 metros de longitud que las une, mediante grilletes, a un entramado de 4 cables de 40 metros de longitud y 28 mm de diámetro. El conjunto forma un cuadrado de 40 metros de lado, situándose cada una de las boyas en los vértices y dejando la jaula de cultivo en el centro. Bajo cada una de las boyas existen unas argollas especiales que sirven de punto de unión entre los distintos componentes. En éstas, a su vez, se fijan las líneas de anclaje a razón de dos por argolla. Los cables quedan a 3 metros de profundidad para permitir el paso de los barcos. De cada una de las aristas del cuadrado parten tres estachas de 26 mm de diámetro y 15 toneladas de tensión de rotura, que sirven de amarre a la jaula.
La instalación posee 8 líneas de anclaje, compuestas cada una por un ancla de 900 kg, un tramo de cadena de 32 mm de grosor y 30 metros de longitud, y finalmente una estacha de 140 metros de longitud, 40 mm de grosor y 30 toneladas de tensión de rotura. La estacha se une a las argollas del entramado superficial mediante un nudo, lo cual permite variar la longitud de las líneas y, en consecuencia, la tensión del entramado. El resto de las uniones entre cadena-ancla y cadena-estacha se realizan mediante grilletes galvanizados. Cuatro de las líneas de anclaje se reforzaron con pesos de hormigón de 5 toneladas, al encontrarse éstas sobre fondo duro; estos puntos de anclaje coincidían con las direcciones de oleaje más importantes en la zona, por lo que se consideró adecuado reforzarlos colocando estos pesos unidos al ancla mediante una cadena.
- El proceso de montaje de la instalación queda descrito en; Montaje de Jaula Hércules de Corelsa
Evolución de la estructura
Requirió una gran cantidad de tareas de mantenimiento, ya que hubo que realizar cambios de red en periodos que no excedieron los 3 ó 4 meses, debido a que las redes no fueron tratadas con antifouling.
En cuanto a la primera de las redes de cultivo colocadas, su reducida luz de malla (10 mm), la hacen poco recomendable para zonas con corrientes importantes; si bien no se detectaron mayores problemas gracias al pequeño calado de la red (7 metros) que reduce la superficie expuesta a las corrientes, por lo que disminuyen las fuerzas de arrastre que se producen en la estructura (estas son proporcionales a la intensidad de la corriente y a la superficie de la red).
El primer cambio de red se realizó en el mes de septiembre de 2002, habiéndose iniciado la etapa de cultivo en la jaula en junio de ese mismo año. Se trataba de disponer de una red nueva en perfecto estado y limpia a la espera de la época principal de temporales. De esta manera se aseguró una mejor circulación de agua, una disminución de las fuerzas de arrastre de la estructura y un aumento de la resistencia de los materiales. El segundo cambio de red se suspendió en marzo de 2003 debido a que no se obtuvo prórroga de la concesión del polígono.
Se realizaron limpiezas de red in situ con la máquina de limpieza de redes Idema-net Cleaner, de la empresa Ocean Spar. La utilización de esta máquina posibilitó mantener la red en unas condiciones óptimas de limpieza y flujo de agua .
La red antipájaros, sufrió daños importantes durante el primer temporal ocurrido 15 días después de la instalación de la jaula, hecho podría corregirse aumentando la altura de la estructura, favoreciendo así una menor tensión de la red. Las sucesivas redes antipájaros suministradas por la empresa no dieron resultados satisfactorios, optándose finalmente por retirar esta estructura ante el riesgo de que la red rota produjese daños en los peces.

En lo que se refiere a la estructura, es de destacar la instalación de un
collar de boyas de amortiguamiento entre la red y la estructura de polietileno con el fin de paliar el efecto del oleaje en superficie y que dio excelentes resultados frente al oleaje, no detectándose rotura alguna en esta zona.
Los amarres de superficie de la red, junto con los amarres del anillo anticorriente situado a 11 metros fueron los puntos más delicados de la red. En los segundos se colocaron cabos de sacrificio de tensión de rotura inferior a la de la red, de forma que, en caso de soportar grandes esfuerzos, éstos se rompan más fácilmente que la red. Tanto en los amarres de superficie como en los amarres del anillo no se han detectado problemas, lo que prueba la eficacia del sistema utilizado.
Debido a las fuertes corrientes existentes en la zona, se detectaron daños en los soportes verticales de la barandilla. Para prevenir estos daños colocaron cabos que impidieron el abatimiento de los soportes; además se colocaron diez tensores que realizaron la misma función en las zonas más expuestas a las corrientes.
El deslizamiento de las piezas que servían de amarre a la jaula (“H”) también provocó la rotura de algunos soportes de la barandilla. El deslizamiento de estas piezas se produjo por la rotura de la parte soldada que impide su movimiento. Este problema que, en principio, parece pequeño, puede derivar en situaciones complicadas en las duras condiciones de la zona, ya que una sola “H” llegó a arrastrar y desplazar dos soportes, dejando una longitud de barandilla de más de 4 metros abatida y desprotegida. El número total de soportes dañados fue de 18.
En cuanto al sistema de amarre, se sustituyeron las estachas originales de amarre a la jaula, de 26 mm, por unas de mayor diámetro, 40 mm. Esta sustitución se realizó por rotura y desgaste de las originales con la llegada de los primeros temporales.
Al ser la longitud del entramado de cable de sólo 40 metros, se detectaron problemas, ya que la jaula poseía más capacidad de movimiento dentro del cuadrado en bajamar, al tener los amarres menos tensión. Esto provocó situaciones conflictivas al colocarse la jaula rozando el entramado.