Este modelo fue desarrollado mediante la colaboración de la empresa Refa Holding (que tiene sus orígenes y parte de sus actividades en la actualidad en la industria de las redes de pesca) con el Instituto de Investigación MARINTEK/Sintef, bajo los auspicios del Concilio Noruego para la Investigación Científica e Industrial.
Este modelo persigue poder cultivar los peces en su hábitat natural y mantenerlos a la vez alejados del violento movimiento de las olas. Otro de los principios en los que se fundamenta el diseño de la estructura es el cuidadoso estudio de la biología de la especie a cultivar, y de todos los parámetros operacionales, para así poder llegar a una exitosa explotación en mar abierto. Este modelo trata de solucionar estos dos problemas mediante la inmersión de la jaula y el sistema de anclaje vertical. Así pues teniendo en cuenta que las olas son secuencialmente filtradas al aumentar la profundidad, al igual que la corriente producida por el viento, la situación sumergida de la jaula evitaría el estrés en la estructura superficial. Se buscaba al diseñar esta jaula un comportamiento general de la estructura que podría describirse, a modo de símil, como un sistema que en vez de oponerse a las fuerzas marinas trata de moverse y adaptarse a ellas como un alga (Lisac, D. Aquatech 96 Conference Malasia).
Tipo y Estructura básica: La jaula TLC es una estructura sumergible de polietileno fondeada en la vertical cuyo principio de acción está basado en la capacidad de inmersión cuando la velocidad de la corriente sobrepasa los 30cm/s, debido al reducido volumen de la parte emergida. La red mantiene su posición mediante boyas de profundidad. El sistema de anclaje vertical está compuesto por 6 pesos de hormigón de 3,5 toneladas. Consideraciones para su elección:
- Su bajo coste, tanto por unidad como por metro cúbico.
- La reducida superficie de fondeo que ocupa.
- Se consideró interesante su mecanismo de auto reacción a las condiciones adversas.


Para el caso particular del área de Cádiz, Sintef en colaboración con Refa, modificó el modelo convencional TLC para adaptarse a la importante carrera de marea existente en la zona de estudio, de 3,8 metros. Este sistema consistió en una mayor longitud de la parte superior cónica y la adhesión de unas pequeñas boyas a la red y cuya función fue mantener el volumen de la red en bajamar. Este aspecto influyó disminuyendo el volumen que tenia habitualmente el modelo comercializado por la empresa.
Red: La red posee una serie de boyas que tienen la función de mantener el volumen interior. Compuesta de poliamida, de malla cuadrada de 24 mm de luz de malla, la tensión de rotura especificada por el fabricante para este tipo de malla es de 98 kg/m2.
La red llevaba un tratamiento antifouling, para evitar el crecimiento de algas e incrustaciones, cuyo principio activo es él oxido de cobre.
Destaca la construcción de la red, el perfecto acabado de las costuras, tanto entre paños como a los cabos de refuerzo, existiendo gran cantidad de refuerzos consistentes en un paño de red cosido a la red principal, con los cuales no se ha escatimado en tamaño. Estos refuerzos están colocados en cada uno de los puntos críticos de la red; inmediaciones de conexiones de boyas y líneas verticales que unen la estructura de polietileno con las boyas. Estas líneas se corresponden con las zonas superficiales de mayor tensión ya que transmiten la tensión generada por la parte superior de la jaula al tren de anclaje.
La red está dividida en dos partes mediante una cremallera; la inferior cilíndrica que corresponde a la parte principal y la parte superior cónica, que se encuentra cerrada rodeando el perímetro de la estructura flotante, evitándo así que los peces se escapen cuando la jaula se sumerge. La cremallera permite unir la parte cilíndrica de la red a una jaula normal de 16 metros de diámetro, lo que resulta muy útil para operaciones como pescas, transportes, trasvases de peces, etc.

Estructura flotante-sustentante: Estructura circular flotante típica, de 5,5 metros de diámetro interior, compuesta por dos tubos basales de polietileno de 110 mm de diámetro y una barandilla superior de 90 mm de diámetro. Los dos anillos se unen por soportes compuestos por piezas de tubos de polietileno soldadas. El conjunto tiene una flotabilidad de 150 litros, lo que permite a la estructura sumergirse fácilmente sin que los amarres de la red sufran daños. Dentro de este módulo sustentante del volumen de cultivo, se incluyen las 6 boyas de presión de 120 litros cada una, que tienen la función de mantener abierta la parte superior del cilindro.
Sistema de anclaje: Este modelo se denomina jaula de patas de tensión haciendo referencia a las 6 líneas de fondeo vertical que anclan la estructura al fondo. Cada pata está compuesta por un peso de hormigón de 3,5 toneladas, una cadena, y una boya sumergible de volumen variable. La cadena es denominada por la empresa como “cadena ultrarresistente”, posee un grosor de 11 mm y una tensión de rotura de 12,5 toneladas. La cadena se une al muerto de hormigón mediante un grillete bloqueado mediante soldadura en superficie, y en su extremo superior esta cadena se une a la boya a través de un tornillo pasante. La presencia de soldaduras en esta estructura obliga a que cada una de estas líneas se monte en tierra previamente al fondeo. El muerto posee un espacio hueco de 10 cm. en su base para aumentar el poder de adhesión al sedimento. En la parte superior de estas boyas existe una argolla donde se amarran los cabos de la red. La distancia constante entre las boyas es mantenida por un anillo de refuerzo de polietileno.
Evolución de la estructura: Esta estructura es la que menos mantenimiento requirió. Aunque se trata de una instalación de apariencia frágil, su estructura absorbe y disipa con éxito los efectos del oleaje y las corrientes. Sin embargo, la modificación realizada para adaptarla a las mareas predominantes en la zona, produjo pliegues en la red en bajamar.
Se detectó que se necesita una corriente mayor para que se produzca el hundimiento de la parte superior de la jaula, impidiendo que se sumerja cuando coinciden temporales con bajamar. Esta situación provocó daños en la estructura superficial de polietileno en estas condiciones, por lo que finalmente se sustituyó por una estructura Corelsa de las mismas características, cambio que fue autorizado por los técnicos de Refa y no supuso ningún perjuicio para el funcionamiento de la estructura.
La red posee refuerzos en las zonas que sufren fuertes tensiones que hacen aumentar la seguridad. Se detectaron efectos erosivos en la parte superficial de la red por rozamiento con la estructura de polietileno superficial, aunque no se llegaron a producir roturas.
El tratamiento de la red con antifouling funcionó correctamente, habiéndose completado los 12 meses de cultivo sin apenas acumular algas ni incrustaciones. Es de destacar que la parte superior, colocada oblicuamente a la influencia de los rayos solares, acumuló sensiblemente más fouling que la inferior; este hecho también se explica por la extinción vertical de la luz.
El punto débil de esta estructura es la reducción de volumen producida como reacción ante fuertes corrientes, que en algunos momentos puede llegar a un 30%. Si bien es matizable, puesto que la zona inferior, donde suelen refugiarse los peces en esta situación del mal tiempo, sufre una deformación bastante menor. Este problema está causado en parte por la inundación de las boyas de profundidad. Al desmontar la estructura se comprobó que la totalidad de las boyas se encontraban inundadas, aumentando su peso hasta los 100-150 Kg. cada una. Lo que disminuye la flotabilidad efectiva de las boyas y aumenta el abatimiento de la estructura.
En la cremallera que une la parte inferior, de forma cilíndrica, y la superior, de forma cónica, para evitar problemas de rotura se procedió a reforzarla con cabos por recomendación de la empresa suministradora de la instalación.

Desde el punto de vista de la alimentación, otro inconveniente que se da es cuando la red desaparece de la superficie. Por esta razón se detectaron crecimientos diferenciales con respecto a la jaula Corelsa. El reducido diámetro superficial de la jaula, hizo que el volumen de la misma se redujese hacia la superficie e incrementase el riesgo de pérdida de pienso, debido a que éste salía del recinto en menor tiempo. Este modelo fue modificado por la empresa productora, aumentando el volumen total y la superficie de la parte superior de la estructura.