guía práctica  

  
  
  
  
  
  
  
  
   
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
  
 
 
  Videos  

Zona de Descarga de Vídeos de las instalaciones.
Ver

  
  
  
  Fotos  
Galeria de imágenes de las instalaciones
Ver
  
 
 
 
  INFORMACIÓN y CONSULTAS
  
  
Si desea realizar alguna consulta o  comentario. Pinche aquí
 
 
 
 
 
  
  Interacción medio-estructuras
  
Las extremas situaciones en relación a vientos, oleaje y velocidades de corriente, provocaron pequeños problemas en las instalaciones que se han ido solucionando con una atención y mantenimiento exhaustivos, no detectándose aperturas en la red que pudieran permitir la fuga de peces de las estructuras de cultivo.

INTERACCIÓN DE LAS CORRIENTES CON LAS ESTRUCTURAS
Las corrientes se han manifestado como un factor de igual importancia que el oleaje. Las fuerzas producidas por la corriente en un panel de red, se denominan fuerzas de arrastre y son directamente proporcionales a la velocidad de la corriente que está condicionada por la situación oceanográfica, y a la superficie de la red determinada por el tamaño de malla elegido y por la cantidad de fouling que acumule la red. Es necesario tener en cuenta que las fuerzas de arrastre aumentan con el cuadrado de la velocidad de la corriente, por lo que un pequeño aumento en la corriente producirá grandes incrementos en estas fuerzas.

Otro factor a tener en cuenta al analizar la importancia de la corriente, es si la corriente está originada directamente por el viento o si, por el contrario, es de origen oceanográfico. Una corriente originada por el viento tendrá un perfil clásico de disminución con la profundidad, mientras que una corriente oceanográfica no tiene por qué presentar este perfil y puede ser constante en la columna de agua en dirección e intensidad.

Mediante un perfilador de corrientes Doppler (ADCP) ubicado en el área de la concesión dos días diferentes, podemos observar claramente, los dos tipos de perfil de corriente uno con duras condiciones de viento y otro con viento en calma. Los valores anómalos visualizados a partir de los 25 metros de profundidad corresponden a la distorsión de la señal producida por el lecho marino y, por tanto, carecen de relevancia. Además, en el perfil de la corriente originada por el viento se puede apreciar el efecto del transporte de Ekman, el cual produce un giro en la dirección de la corriente al aumentar la profundidad. En el mes de julio de 2003, se detectaron importantes corrientes en la zona, por lo que se se realizó una toma medida puntual obteniéndose como resultado una velocidad de corriente máxima de 61cm/s.

Los resultados de las pruebas de interferencia de las corrientes con las estructuras se muestran en la siguiente tabla en la que se ha representado el porcentaje de la corriente que absorbe cada jaula. Los valores negativos indican aceleraciones de la corriente tras pasar por la jaula, y coinciden con los contornos de la jaula. Los resultados muestran valores altísimos de absorción que, en el caso de la jaula Corelsa, llegan a un máximo del 72% a 3 metros; en el caso de la jaula Refa alcanza un máximo del 50% a 20 metros y, en el caso del modelo Sea Station, el máximo es de un 63% a 18 metros de profundidad.



Si nos fijamos en cada estructura entenderemos estos valores:
Corelsa: El anillo anticorriente se elevó a superficie a unos 3 metros, produciendo una disminución del volumen del cultivo cercana al 30%. Se produjo una extrema deformación de la estructura de superficie, sin llegar a producirse daños. Los soportes verticales de la estructura fueron reforzados con tensores y cabos para evitar el abatimiento, y además se tensó la red de los amarres de superficie para descargar tensión de la barandilla. En el caso Corelsa vemos como los 3 metros coinciden con la profundidad a la que asciende el anillo anticorriente, produciéndose además un efecto vela en la red que aumenta la absorción. Esta zona coincide con la zona donde más problemas se detectan.

Refa: En el caso de la jaula Refa, los máximos de absorción están más dispersos debido a la forma que adquiere la estructura. El máximo coincide con la situación de la parte más profunda de la red.

Ocean Spar: En el caso de la jaula Sea Station, la máxima absorción aparece a los 18 metros, justo la profundidad a la que se encuentra el anillo exterior, donde además existe una zona plana de la red, que es la zona más sensible de la estructura.

Otra de las restricciones ocasionadas por las corrientes, está en relación con operaciones de mantenimiento delicadas, tales como cambios de red. A este respecto debemos mencionar que se debieron cancelar cambios de red con corrientes superiores a 35 cm/seg, debido a que la imposibilidad de soltar la red del anillo anticorriente en la jaula tipo Corelsa, ya que en este momento se produce un atrapamiento de los peces. Este hecho, nos hace considerar, la importancia de realizar el menor número de operaciones de este tipo, ya sean, cambios de red, trasvases de peces, etc.

INTERACCIÓN DEL OLEAJE CON LAS ESTRUCTURAS
Las olas son producidas por la acción de fricción del viento sobre una superficie determinada. Así, el tamaño de la ola está determinado por la velocidad del viento, el periodo de tiempo que el viento está soplando, y la distancia a lo largo de la cual está soplando (Bascom, 1964). El tamaño de las olas irá variando desde olas de pequeño tamaño, y corto periodo, en el área de generación, a mayores alturas y periodos, a medida que aumentan los tres parámetros antes definidos.

Generalmente podemos decir que el movimiento generado por el oleaje desciende exponencialmente con la profundidad, desde la superficie, y se reduce a cero a una profundidad correspondiente a la mitad de la longitud de onda del oleaje. En base a esto, las estructuras que se encuentran en superficie soportarán en mayor medida los embates del oleaje. Además en una estructura flotante, la parte que más sufre es, sin duda, la conexión de la red con la superficie, ya que la red tiende a seguir el movimiento del oleaje con una inercia condicionada por su masa, mientras la estructura flotante-sustentante reacciona al oleaje con una inercia diferente motivada por su diferente masa y capacidad de flotación. Esta situación provoca, en algunos casos, auténticas catástrofes en los amarres de superficie de la red, al producirse desfases entre los movimientos de una y otra estructura.

El efecto descrito es el que se produce en jaulas flotantes de gran envergadura como son las tipo Corelsa. Para paliarlo se implementaron soluciones como la colocación de un collar de boyas de amortiguación en superficie. Otra opción, para atenuar este efecto, es mantener los amarres de superficie algo más sueltos de lo normal, de forma que se transfiere algo más de la tensión que transmite la red a la barandilla. Esta solución tiene el inconveniente de que, en situaciones de corrientes fuertes, los soportes deben ser lo suficientemente fuertes para resistir el abatimiento, o no permitir que se produzca. Para concluir, diremos que la tensión en el punto de amarre de superficie debe ser la justa. Esta solución ha sido la implementada por este proyecto y, a través de ella, se han soportado temporales como los anteriormente descritos sin experimentar el más mínimo daño o rotura de la red en sus amarres superficiales.

La contraposición de fuerzas de inercia entre red y estructura flotante, se ve drásticamente reducido en el caso de la jaula Refa, al poseer la estructura flotante unas dimensiones muy reducidas en cuanto a peso y volumen. El modelo Ocean Spar , sin embargo, basa su principio de acción en la tensión de la red, y la unión de la red con la estructura en superficie se realiza mediante cabos.

 
 
  
Consejería de Agricultura y Pesca - Dirección General de Pesca y Acuicultura
UE - Fondos FEP
 
 
acuiculturaenmarabierto.com - © Todos los derechos reservados - Contacto