Se seleccionó la dorada (Sparus aurata) por su disponibilidad y viabilidad al ser una especie cuyo cultivo está consolidado, realizándose a densidades que superan los 15-20 kg/m3 en jaulas flotantes. Las empresas que suministraron los alevines se seleccionaron evaluando distintas variables como; coste, calidad, porcentaje de deformidad, posibilidad de suministro en el tamaño adecuado y fecha de entrega.
Metodología de cultivo
A principios de abril de 2002 se recibieron los ejemplares de dorada procedentes de la empresa Tinamenor de edad media 167 días, y un peso medio de 5,6 grs. Los alevines fueron trasladados en un camión de transporte de peces de la empresa productora, desde el norte de España hasta las instalaciones del IFAPA Centro El Toruño, ubicado en El Puerto de Santa Maria (Cádiz) donde fueron dispuestos en dos tanques de 80 m3 .
Se realizó un conteo en origen, constatado en la última criba manual cuando los peces tenían 2 g de peso. Esta criba tuvo la función de clasificar y eliminar deformidades ya que en las características de los alevines ofrecidos por la empresa se afirmaba dispersión de talla menor del 20% y deformidades menores del 10%.
La carga inicial de los tanques en circuito abierto con una tasa de renovación de 40 m3/hora fue inferior a 4 kg/m3. Se colocó un sistema de inyección de oxígeno tipo venturi en cada uno de los caudales de entrada de agua. El consumo de oxigeno teórico estimado para la dorada es de 200 mg/kg/h. En este periodo de preengorde se realizaron controles diarios de temperatura (oscilaron entre los 15 y los 23ºC) y oxígeno, y dos medidas semanales de los valores de NO2 y NH3 que no superaron los valores normales.
A finales de junio de 2002 con un peso medio de 18 grs, los peces fueron transportados al puerto de Rota, donde fueron depositados en jaulas con el propósito de aclimatarlos antes de su transporte al polígono de cultivo. Se les mantuvo previamente en ayuno durante 48 horas.
42.000 ejemplares se destinaron a la jaula Corelsa y como jaula de aclimatación se utilizó la propia estructura de cultivo de 25 metros de diámetro colocándose la red de 10 mm de luz de malla. Para los 21.000 ejemplares que irían a la jaula Refa, se utilizó una jaula Corelsa de preengorde de 5,5 metros de diámetro y una red de 5 mm de luz de malla.
Una vez aclimatados, se realizó el traslado al polígono y así, los alevines preengordados en la jaula Hércules de Corelsa se transportaron directamente dentro de la jaula, remolcada con las embarcaciones auxiliares. Esta fue una operación delicada para lo cual;
1. El anillo anticorriente se colocó a 2,9 metros de profundidad, y el exceso de red provocado debe recogerse en la barandilla de la jaula para evitar embolsamientos. Permitiendo el paso de toda la instalación de cultivo por encima del entramado superficial que posee un cable horizontal a 3 metros de profundidad.
2. El remolque se realizó a una velocidad no superior a 0,5 nudos, y con una separación entre barco y estructura superior a los 50 metros para evitar que las burbujas producidas por la hélice del barco produjeran estrés en los peces.
3. El proceso de arrastre y afirmado de la jaula en su lugar de destino tuvo una duración total de 14 horas, ya que el polígono estaba situado a unas 5 millas del puerto.
Los 21.000 ejemplares destinados a la jaula Refa se extrajeron de la jaula de aclimatación, y se transportaron en tanques a bordo de un barco hasta la jaula instalada en la concesión. Este modo de proceder fue condicionado por la imposibilidad de mover la jaula una vez instalada. Este es el procedimiento que debería seguirse para el caso de la siembra de la jaula Ocean Spar, ya que ésta aunque sí puede ser transportada, necesitaría un calado mínimo de unos 15 metros en el puerto y durante todo el recorrido hasta la concesión, lo cual es muy difícil de conseguir.
La técnica de cultivo empleada a lo largo del proyecto fue similar la empleada para el cultivo de esta especie en jaulas flotantes en la zona mediterránea, con ligeras adaptaciones o variaciones motivadas por la situación del polígono y por los objetivos de la experiencia, que no consistían en producir sino en probar sistemas.
El crecimiento de las especies poiquilotermas, y en concreto de las cultivadas en acuicultura depende fundamentalmente de tres parámetros;
• La temperatura del agua; influye en los procesos fisiológicos del pez y por tanto en su crecimiento, siendo la temperatura óptima descrita para la que se produce un mayor crecimiento en la dorada de 25 ºC, produciéndose un decaimiento de la ganancia de peso hacia los extremos de 12 ºC y 32,9 ºC (Ravagnan 1984, Barnabé 1991).
• El peso del organismo; su aumento produce una disminución de la tasa de crecimiento en el intervalos de 3 a 500grs.
• La ración de alimento suministrada; debe estar en función de los requerimientos y del estado del pez, y a su vez depende, principalmente, de los dos factores anteriormente mencionados.
Existen dos alternativas para la alimentación: ad libitum (o a saciedad) y mediante la dosis calculada a través de tablas empíricas proporcionadas por las empresas productoras de pienso, método que se empleó en este caso con el objeto de eliminar factores externos en la repuestas de los peces y comparar el crecimiento real con el descrito por el fabricante. El alimento utilizado fue pienso para dorada de diferentes empresas productoras, siendo su contenido en grasas de un 22%, y el contenido proteico de un 47%, piensos de gama media usualmente utilizados por las empresas para el engorde de peces.
Las densidades o cargas de cultivo fueron muy bajas, siendo la carga final entorno a 4 kg/m3 por dos motivos fundamentales; el objetivo del proyecto es comprobar el comportamiento de jaulas en condiciones de mar abierto, y porque la finalidad del cultivo era la de comprobar mortalidades tras los temporales y demás factores limitantes.